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  • Buenas tardes padre Luis, primero que todo exhortarlo a que con la abundancia de Gracia que llena su vida, no se canse padre, y tengános paciencia. Ud. en pocos años ha logrado con la ayuda de esa Gracia, el objetivo de Nuestro Padre, crear conciencia y sacudirnos. Y que con muchos sacrificios y desvelos ud. sigue instruyendonos con amor. En referencia a las dos hermanas son fuertes y llenas de ese Espíritu de evolución ya que han encontrado la verdad que la han hecho libres. Felicidades, estan instruidas solo limar y aprender de nuestra religión que con todo lo que pasa nuestra fe se fortalece. Bienvenidas a la Iglesia Universal. Padre Gloria a Dios.!

  • Bienvenidas al pueblo de Dios a estas dos hermanitas, sigan adelante y sigamos instruyendonos con el Padre Luis Toro.- Que Dios Todo Poderoso nos guíe y alimente siempre

  • Bendito y alabado seas Señor, por haber elegido a personas idóneas para quitar la venda de los ojos sobre todo, rescatando a nuestro hermanos que se han alejado de la Iglesia.
    Un abrazo fuerte de bienvenida a nuestras hermanas en Cristo.
    Hay más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por 99 justos que no tienen necesidad de convertirse.
    unidos en la oración a los pies de Jesús.
    Bendiciones!!!

  • (Extracto de “Respuesta a los Testigos de Jehová en su libelo ¿Qué enseña realmente la Biblia?”)
    1. Poseo tres perros feroces, ingratitud, soberbia y envidia. Cuando estos tres perros muerden, la herida es muy profunda (Martín Lutero)
    Los cristianos, gente crédula e ingenua fácil de engañar.

    Luciano que vivió entre los años 125 al 192 fue un escritor griego procedente de Samosata, Siria, compuso muchos escritos por lo general en forma de diálogos. En su escrito “La muerte de Peregrinus” relata las andanzas de un farsante hablador que se aprovecha de la credulidad de los cristianos, el autor se vale de la ocasión para describir a los cristianos como gente ingenua y relata que:

    “Estos desgraciados están convencidos de que son inmortales y de que van a vivir eternamente. Por tanto, desprecian la muerte que muchos arrostran voluntariamente. Su primer legislador les convenció de que eran todos hermanos. Después de abjurar de los dioses de Grecia, adoran a su sofista crucificado y conforman su vida a sus preceptos. Por eso desprecian todos los bienes y los tienen para su uso en común (…) si surge entre ellos un hábil impostor, que sepa aprovecharse de la situación , podrá enriquecerse muy pronto dirigiendo a su gusto a esos hombres que no entienden absolutamente nada.”
    Texto citado en P. de Labriolle, “La reaction païenne,” París 1934, 103.

    Un príncipe andaba paseando en su carroza pensativo al contemplar la suerte que cernía sobre cada uno de los súbditos que veía deambular en sus ocupaciones diarias, unos buscando agua, otros buscando leña, aquel vendiendo pan, este otro pescado, y así. Ordena detenerse ante un hombre andrajoso que parecía ser nada más que un mendigo. Luego de algunas palabras con este hombre lo invita a subirse a la carroza y se dirige a su palacio. Una vez allí dispone que le den ropas nuevas, sandalias y una abundante cena. El mendigo luego de bañarse se vistió pulcramente, estaba admirado, era como si hubiera renacido habiéndose quitado todo ese lastre de mugre y dejadez. Cuando el príncipe despidió al mendigo le entregó una alforja nueva y además le dio unas cuantas monedas. Pasado el tiempo el príncipe volvió a encontrarse con el mendigo, otra vez andrajoso y descuidado. Fue hacía él y le preguntó:
    -¿Cómo es que andas mendigando nuevamente?
    -Es que Señor, cuando se terminaron las monedas que me dio usted, ya no tenía de donde proveer a mis necesidades así que debí volver a mendigar para poder vivir.
    -Pero buen hombre, en tu alforja te he puesto una piedra preciosa que con venderla tú podrías vivir toda tu vida como yo.
    -¿De verdad la ha puesto usted?
    Y el mendigo harapiento hurgó las entrañas de su alforja y bien al fondo encontró una hermosa piedra tal como lo había dicho su bienhechor. Sorprendido el pobre hombre se puso a llorar por la alegría del hallazgo y la pena de comprender que llevaba un tesoro consigo y ¡lo ignoraba!, viviendo como un mendigo.
    Nuestra realidad como Iglesia. No seamos mendigos que andemos por los caminos en busca de alguna monedita de verdad espiritual busquemos dentro de nuestras alforjas la oculta joya preciosa que ha puesto Jesús para que podamos vivir como él, no sea que nos encontremos nuevamente con el Señor y nos vea en la misma condición de mendigos harapientos. Descubramos la joya, el tesoro escondido.

    Objetivo de esta obra
    Con este pequeño trabajo intento responder al desafío planteado por los autodenominados “Testigos de Jehová” en su libro titulado:
    “¿Qué enseña realmente la Biblia?”
    Por supuesto se trata de una exposición de fe desde la visión y comprensión de un cuasi analfabeto, no pretendo exponer aquí lo que “la Biblia enseña realmente”, no soy exégeta, solo deseo compartir con el lector lo que alcanzo a comprender de las profundas enseñanzas de la Escritura, de la Tradición y del Magisterio Apostólico desde mi corto entendimiento. No de otra forma puedo reconocerme cuando voy penetrando en las sagradas enseñanzas y misterios de la Escritura y de nuestra religión.
    Mi pasión es la Verdad. Y Jesucristo nos dice:
    “Yo soy la Verdad”
    Entonces la primera respuesta que viene a mi corazón ante la pregunta ¿qué enseña realmente la Biblia? Es el pedido que Jesús hace al Padre en oración diciendo:
    “Te pido que todos ellos estén completamente unidos, que sean una sola cosa en unión con nosotros. Oh! Padre, así como tú estás en mí y yo estoy en ti. Que estén completamente unidos para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,21)

    Este es el sueño de Jesús, es su ruego: Que estemos completamente unidos para que el mundo crea que Dios Padre lo ha enviado.
    De este anhelo se desprende el verdadero sentido de ser cristiano: ser Cristos. Cristo no está dividido. Entonces, ¿de dónde vienen las divisiones y los desgarramientos en su Cuerpo Místico, su Iglesia? No tan solo las divisiones sino el enfrentamiento y el deseo de destruir a este Cuerpo Místico, ante el cual se levanta a vociferar cualquier fanático soñador que cree ser enviado por el mismo Cristo a fundar otra Iglesia mejor que la que Jesucristo en persona ha hecho y sostiene.
    Afirmando que:
    “Un reino dividido no puede sostenerse”
    Entonces, ¿es posible que ande fundando Iglesias e incluso dando “Otro Testamento Made in USA”, como dicen los mormones.?
    El común denominador que percibo en las sectas es el odio y menosprecio a la Iglesia Católica en la cual no encuentran nada bueno, por lo que es muy sospechoso el espíritu que da origen y mantiene a estos grupos. Entre ellas no se combaten.
    “Vamos a dar cursos bíblicos para niños, de lo que realmente enseña la Biblia. No vamos a hablar de las tres mil quinientas iglesias, de eso no. Sino de la única Iglesia que se apartó de la Biblia.” Dicen satisfechos.
    La misma experiencia de Jesús la vive su Iglesia hoy. En tiempos de Jesús hay en Palestina distintos grupos religiosos y políticos cada uno con sus características propias, más bien contrapuestas. Cuando Jesús comienza su misión todos se unen en su contra, tal como dijera a María madre de Jesús el profeta Simeón:
    “Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha oposición; a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones” (Lc 2,34-35)
    La Iglesia que sigue las huellas de su fundador tiene que enfrentarse a la oposición de grupos religiosos, políticos y culturales que no tienen en común ninguna otra afinidad que la Xenofobia a la Iglesia de Jesús, el mensaje de Jesucristo es novedoso, por eso se llama Evangelio: la Buena Nueva; y este pone a la defensiva a algunos despertando desconfianzas, celos, envidias y oposición. “no puede ser que en la Iglesia del Señor esté la verdad” reflexionaba Agustín de Hipona cuando todavía era maniqueo pero ya empezaba a desconfiar de las fábulas y cuentos para dormir a niños de esta secta. La luz es una amenaza para la oscuridad.
    El interrogante arriba enunciado es el que me lleva a intentar conocer mejor la Iglesia de la cual soy un miembro, por haber recibido el bautismo en ella, y para obedecer las palabras del primer Papa que nos dice:
    “Estén siempre preparados, a responder a todo el que le pida razón de la esperanza que ustedes tienen, pero háganlo con humildad y respeto” (1Pe 3,15b-16a)

    Lo que me resulta muy difícil es “hacerlo con humildad y respeto”. Si fuera por mí, diría como aquellos discípulos, Santiago y Juan:
    “Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y los destruya a todos?” (Lc.9,54b)
    Ojala Jesús me reprenda también a mí como lo hizo con ellos diciéndoles:
    “Basta, ustedes no saben a qué espíritu pertenecen” Lc9, 55
    Para Dios no hay nada imposible así pongo este esfuerzo en sus manos y que su Espíritu sea mi guía.